Partes de un Imán

Todas las partes de un imán interactúan entre sí para poder darle a dicho elemento propiedades tan características, como la de atraer ciertos metales.

Partes de un Imán

Partes de un Imán

Cuando se menciona al imán y sus propiedades, la primera que se nos viene a la mente es la capacidad que tiene para atraer los metales.

Los imanes también poseen la capacidad de poder generar un campo magnético a su alrededor.

Una particularidad de ellos es que se perciben como una pieza de un solo bloque, sin embargo al partirse o dividir el bloque en dos, ambas piezas tendrán la propiedad de atraer y repeler ciertos elementos metálicos.

A estas fuerzas magnéticas se le denomina como fuerza de atracción y de repulsión.

Existen dos tipos de imanes que se diferencian uno del otro:

  • Imanes naturales: Que son aquellos imanes que se encuentran naturalmente y crean un tipo de mineral denominado óxido de hierro magnético. Las propiedades de éstos imanes se manifiestan de forma permanente.
  • Imanes artificiales: Estos imanes son creados a partir de aleación o mezcla de variados metales. En ellos las propiedades magnéticas se comunican a partir de métodos como inducción o frotación.

Eje magnético

Es la parte del imán que tiene como principal función unir los dos polos.

Polos

No cabe duda que es la parte más importante de todos los imanes, ya que ellos son los encargados de repeler o atraer según sea la carga magnética.

Los polos que repelen a los metales son denominados como negativos o polo sur.

Si el polo tiene la propiedad de atraer metales, es denominado como positivo o polo norte.

Cuando el imán presenta dos polos iguales, repelen, pero si sus dos polos son diferentes, atraerá.

Línea neutral

Simplemente la línea neutral representa la superficie del imán, y se encarga de separar el área polarizada.

 

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